miércoles, 5 de octubre de 2011

Accidente nuclear de Fukushima I


El accidente nuclear de Fukushima Daiichi o Fukushima I comprende una serie de incidentes, tales como las explosiones en los edificios que albergan los reactores nucleares, fallos en los sistemas de refrigeración, liberación de radiación al exterior, que se están registrando en las instalaciones de la central nuclear Fukushima I en Japón, a consecuencia de los desperfectos ocasionados por el terremoto, y posterior tsunami, afectando al noreste de Japón en la jornada del 11 de marzo de 2011.
Los primeros fallos técnicos se registraron en el mismo día en que se produjo el sismo, el 11 de marzo, con la parada de los sistemas de refrigeración de dos reactores y de cuatro generadores de emergencia. A consecuencia de estos incidentes, han surgido evidencias de una fusión del núcleo parcial en los reactores 1, 2 y 3; explosiones de hidrógeno que destruyeron el revestimiento superior de los edificios que albergan a los reactores 1,3 y 4; una explosión dañó el tanque de contención, en el interior del reactor 2 (ver edificio de contención); han ocurrido múltiples incendios en el reactor 4. Además las barras almacenadas de combustible nuclear gastado en las piscinas de combustible gastado de las unidades 1-4, comenzaron a sobrecalentarse cuando los niveles de las piscinas bajaron. El reactor 3 emplea un combustible denominado "MOX", formado por una mezcla de uranio más plutonio que lo hace especialmente peligroso.1 El miedo a filtraciones de radiación llevó a las autoridades a evacuar un radio de 20 km alrededor de la planta, extendiendo luego este radio a 30 y posteriormente a 40 km. Los trabajadores de la planta han sufrido exposiciones a radiación en varias oportunidades y fueron evacuados temporariamente en varias oportunidades. El 11 de abril el nivel de gravedad del incidente se elevo a 7 para los reactores 1, 2 y 3, el máximo en la escala INES el mismo nivel que el accidente de Chernobyl, este fue calificado por Agencia de Seguridad Nuclear e Industrial (NISA).2 3
Dada la magnitud del incidente, de inmediato las autoridades declararon el «estado de emergencia nuclear» y procedieron a la adopción de medidas urgentes encaminadas a paliar los efectos del accidente, como fue la evacuación de la población residente en las zonas adyacentes (con un aumento progresivo del perímetro de seguridad) o la movilización de las fuerzas armadas para controlar la situación. Además, en el transcurso de los días se fueron tomando nuevas decisiones, como inyectar agua marina y ácido bórico en alguno de los reactores, suministrar yoduro de potasio a la población o desplazar los vuelos de la aviación civil del entorno de la central afectada. Las medidas adoptadas, tanto las dirigidas a controlar el accidente nuclear como las enfocadas a garantizar la estabilidad del sistema financiero nipón, fueron respaldadas por organismos tales como la Organización Mundial de la Salud o el Fondo Monetario Internacional

Consecuencias

Tras el fallo de los sistemas de refrigeración de los reactores de la central nuclear, se realizaron emisiones controladas de gases radiactivos al exterior para reducir la presión en el recinto de contención.59 Se emitió al exterior una cantidad no determinada de partículas radiactivas.
Pocos días después del accidente se detectó yodo radiactivo en el agua corriente de Tokio así como altos niveles de radiactividad en leche producida en la proximidad de la central y en espinacas producidas en la vecina Prefectura de Ibaraki.60
Una semana después del accidente en la central nuclear se pudo detectar en California partículas radiactivas procedentes de Japón y que habían atravesado el Océano Pacífico. Algunos días después se detectó yodo radiactivo enFinlandia.61 Si bien en ambos casos se descartaba que los niveles de radiación detectados fuesen peligrosos.62
El gobierno japonés reconoce que la central nuclear no podrá volver a ser operativa y que se desmantelará una vez que se haya controlado el accidente.63
El día 27 de marzo se detecta en el agua del interior de las instalaciones niveles de radiación cien mil veces por encima de lo normal, se sospecha que proceda de una fuga del reactor número 2. Estos niveles de radiación dificultan las labores de los operarios. Asimismo los niveles de yodo radiactivo en el agua de mar en las inmediaciones de la central son 1.850 mayores que los que marcan los límites legales. También se detecta plutonio fuera de los reactores, procedente posiblemente del reactor número 3 que es el único que trabaja con ese elemento64
El día 27 de abril se detecta en España, y en otros países de Europa según el Consejo de Seguridad Nuclear, un aumento de yodo y cesio en el aire europeo que proviene del accidente nuclear de Fukushima. El Consejo de Seguridad Nuclear afirma que no existen peligros para la salud. 65

Daños en las personas

El día 17 de marzo la cifra total de personas afectadas directamente por el incidente en la central era de 23 personas heridas y más de 20 afectadas por contaminación radiactiva. estas cifras están sujetas a cambios.67 Dos personas que estaban desaparecidas desde el día del terremoto fueron encontradas muertas el 1 de abril, su muerte parece deberse a heridas producidas por el maremoto y terremoto no por radiación.68
El 1 de abril se comunica que al menos 21 operarios pertenecientes al retén que permanece en Fukushima para intentar controlar los reactores de la planta ya sufren una aceleración en el ritmo de alteración del ADN por efecto de la radiación.69

Consecuencias económicas

El índice Nikkei después de dos días de operaciones había perdido más del 14% significando casi 1.400 puntos a pesar de una inyección por parte del Banco de Japón de más de 43.761 millones de euros.93 Si bien en los días siguientes se produjeron rebotes al alza de más del 5% en un día.94
Pocos días después, algunos estudios valoraban en unos 75.500 millones de euros los daños producidos por el terremoto y posterior tsunami en Japón.95
El Banco Mundial por su parte, valoró los daños entre 87.000 y 166.000 millones de euros.96
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico OCDE recorta a la mitad su previsión de crecimiento de Japón hasta el 0,8% cuando antes era del 1,7%.97



martes, 4 de octubre de 2011

EMFERMEDADES A CAUSA DE LA RADIACION( TERREMOTO JAPON)



Enfermedad por radiación
Enfermedad causada por la exposición del organismo o de una parte de éste a dosis 
altas de radiación ionizante (radiación que altera los átomos sobre los que incide).                                                                         


Los síntomas aparecen por lo general debido a la exposición intensa a una radiación externa,                                                             como la producida por los rayos X o los rayos gamma, pero también pueden originarse                                                                           por la absorción interna de materiales radiactivos (como el radiocesio) o por ambas causas.
La enfermedad por radiación se caracteriza por una sensación súbita 
de anorexia (pérdida de apetito) o náuseas a las que sigue, en un periodo de
tiempo corto, vómitos y, en ocasiones, diarrea. La enfermedad progresa apareciendo 
síntomas por lesiones más graves debido a la afectación de otros tejidos, como la médula
ósea, que provoca una disminución progresiva del número de células sanguíneas, lo que
conduce a un aumento de la susceptibilidad del organismo a las infecciones. Las dosis elevadas
de radiación pueden producir también esterilidad permanente como consecuencia de la lesión 
de los órganos reproductores, lesiones graves en otros órganos, e incluso la muerte con
o sin tratamiento médico. También pueden existir otros síntomas dependiendo de la dosis,
de la frecuencia de exposición, y del área del organismo sometida a la radiación.
Éstos pueden consistir, a corto plazo, en caída del cabello, quemaduras cutáneas o
hemorragias, y, a largo plazo, en un aumento del riesgo de desarrollar cáncer.

Consecuencias de la acción de una radiación ionizante sobre los tejidos de los organismos vivos.
La radiación transfiere energía a las moléculas de las células de estos tejidos. 
Como resultado de esta interacción las funciones de las células pueden deteriorarse
de forma temporal o permanente y ocasionar incluso la muerte de las mismas.
La gravedad de la lesión depende del tipo de radiación, de la dosis absorbida,
de la velocidad de absorción y de la sensibilidad del tejido frente a la radiación.
Los efectos de la radiación son los mismos, tanto si ésta procede del exterior,
como si procede de un material radiactivo situado en el interior del cuerpo.
Los efectos biológicos de una misma dosis de radiación varían de forma considerable
según el tiempo de exposición. Los efectos que aparecen tras una irradiación rápida se
deben a la muerte de las células y pueden hacerse visibles pasadas horas, días o semanas.
Una exposición prolongada se tolera mejor y es más fácil de reparar, aunque la
dosis radiactiva sea elevada. No obstante, si la cantidad es suficiente para causar trastornos
graves, la recuperación será lenta e incluso imposible. La irradiación en pequeña cantidad,
aunque no mate a las células, puede producir alteraciones a largo plazo.


Trastornos graves
Dosis altas de radiación sobre todo el cuerpo, producen lesiones características.
La radiación absorbida se mide en grays (1 gray equivale a 1 julio de energía
absorbido por kilogramo de material; su símbolo es Gy). Una cantidad de
radiación superior a 40 Gy produce un deterioro severo en el sistema vascular humano,
que desemboca en edema cerebral, trastornos neurológicos y coma profundo.
 El individuo muere en las 48 horas siguientes. Cuando el organismo absorbe entre
10 y 40 Gy de radiación, los trastornos v
asculares son menos serios, pero se produce la pérdida de fluidos y electrolitos
que pasan a los espacios intercelulares y al tracto gastrointestinal.
El individuo muere en los diez días siguientes a consecuencia del desequilibrio osmótico,
del deterioro de la médula ósea y de la infección terminal. Si la cantidad absorbida
oscila entre 1,5 y 10 Gy, se destruye la médula ósea provocando infección y hemorragia.
La persona puede morir cuatro o cinco semanas después de la exposición.
Los efectos de estas radiaciones poco intensas, son los que pueden tratarse
de forma eficaz. La mitad de las personas que han recibido una radiación
de 3 a 3,25 Gy y que no hayan recibido tratamiento, pierden la médula ósea.
La irradiación de zonas concretas del cuerpo (radiaciones accidentales)
produce daños locales en los tejidos. Se lesionan los vasos sanguíneos de
 las zonas expuestas alterando las funciones de los órganos.
Cantidades más elevadas, desembocan en necrosis (zonas de tejido muerto) y gangrena.
No es probable que una irradiación interna, cause trastornos graves sino más bien algunos
 fenómenos retardados, que dependerán del órgano en cuestión y de su vida media,
de las características de la radiación y del comportamiento bioquímico
de la fuente de radiación. El tejido irradiado puede degenerar o destruirse
e incluso desarrollar un cáncer.http://html.rincondelvago.com/enfermedades-ocasionadas-por-la-radiacion.html